
No, no es necesario que lo entienda, porque nunca le ha servido la razón al corazón, el corazón no piensa. No mi vida, ¿Para qué te esfuerzas? No me tienes que explicar, siempre amaré tu libertad por mucho que eso duela. Y si, entiendo que quieres hablar, que a veces necesitas saber de mi, pero no se si quiera saber de ti, vivir así, seguir así, pensando en tí. Suelta mi mano ya por favor, entiende que me tengo que ir, si ya no sientes más este amor, no tengo nada más que decir. No digas nada ya por favor, te entiendo pero entiendeme ami, cada palabra aumenta el dolor y una lagrima quiere salir. Y por favor no me detengas, siempre encuentro la manera de seguir y de vivir, aunque ahora no la tenga. Y no, mi vida no vale la pena, ¿Para qué quieres llamar? Si la que era yo, ya no va a estar. Esta es la ultima cena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario